Nunca olvidaré aquel viernes de marzo. Ése en el que por fin me aventuré a determinar qué pasos iba a seguir. Me encontraba buscando trabajo sin éxito alguno debido (entre otras cosas) a la crisis del momento. Era el momento de diferenciarse. Por la mañana un comercial me medio convenció de hacer un MBA, master entre los masters. Estoy seguro de que si no hubiese aceptado, durante los siguientes meses, ese trato no me encontraría en el despacho donde estoy ahora. Fue casi cuando acabé ese master, cuyo temario tan poco me convenció, cuando coincidí inesperadamente con Ramón. ¿Quién nos iba a decir por aquel entonces que todo nos iría como nos está yendo? Aquel mismo día, antes de que llegara la tarde, recibí una llamada de Mariona. Ése fue el primer fruto de tan frustrante búsqueda de trabajo. Quedamos para una entrevista la siguiente semana. La dinámica de grupo fue fatal pero supe desde el primer momento que la vi personalmente, que me la tiraría. Era raro cómo sonreía mientras me miraba, después de hacer sus anotaciones. Esa sonrisa es la que aún hoy me quita el sueño. Todo con ella pareció diferente, al igual que con la parte profesional. De repente, todo se desató y, simplemente, comenzó a fluir hasta el día de hoy. Y... ¡no me puedo quejar! "No se pueden unir los distintos puntos mirando para adelante; se pueden unir únicamente mirando hacia atrás". Y solo es ahora cuando puedo unir cada una de mis decisiones a lo largo de los últimos 30 años que han dado como resultado mi situación actual. Ahora, sentado, pienso en las buenas decisiones que he tomado a lo largo de mi vida. Así intento trazar una narración que pueda resultar interesante para los jefes de las mayores empresas del país que vendrán esta tarde a mi seminario en la universidad donde, junto con mis compañeros y casi sin querer, todo comenzó.
Desconfio tanto de lo que pienso que sólo tengo la impresión de acertar cuando me contradigo - Me enamoro de la gente y la odio a partes iguales - Quiero morir, si no estás, de una muerte violenta... creo que hoy habrá tormenta
9.3.12
7.3.12
Everything's not lost
Entre tantos gritos en el metro, suben dos personas hablando sin emitir un solo sonido. Ahi se encuentran con una tercera, con la que se deben dirigir, juntos, a algún sitio determinado. Se saludan dándose besos entre sí, también sin sonido alguno. Me parece curioso como las nuevas tecnologías para nada influyen en estas comunicaciones por símbolos y también veo curioso como uno de los interlocutores, como si de un partido de tenis se tratase, sacude la cabeza a lado y lado para chequear si el otro decide intervenir en la conversación. Se rien a carcajadas sin ruidos estúpidos. Sin ruidos. Este tipo de comunicación es el único (aunque mucha gente lo encuentre imprescindible en otros) que hace falta contacto visual para producir la comunicación. El único en el que solo necesitas cerrar los ojos, o lo que es peor, mirar a otro lado para desentenderte. El único en el que en silencio puedes hablar a gritos, interrumpir o incluso hablar por encima del otro para que así no puedas oír a nadie. Eso está claro, no oirás a nadie. No oirás nada.
23.2.12
3.2.12
29.1.12
Domingos por la tarde
Ocurre después de la comida. Tras el tortel, el café, el carajillo. Al mismo tiempo que una brutal somnolencia hace su aparición, cuando las conversaciones llegan a un callejón sin salida y se apagan hasta los rumores de la casa de al lado, esa donde siempre hay un bebé que nunca acaba de crecer. Llega de pronto, como una niebla espesa, más espesa que el humo del tabaco y los puros y se aposenta encima de la mesa del comedor en la que ya no caben más migas ni restos de comida, como un batracio satisfecho a partir de las cinco de la tarde, justo cuando uno está pensando en tomar otra café. Es la tristeza del domingo por la tarde, ese estado entre la melancolía y la pura pena que ataca a todo bicho viviente entre los tres y los noventa y tres años. Ese estado que, en los países nórdicos, contabiliza más intento de suicidio que en ningún otro momento de la semana. Ese estado que condujo a Proust a meterse en la cama y a no querer salir por más magdalenas y é que Céleste le trajera. Esa extraña congoja que empuja a mucha gente a invertir los patrones del tiempo y a intentar con desesperación prorrogar el sábado hasta el martes y a poblar los alter que abren el domingo al mediodía. Esa mezcla de vagos recuerdos de infancia llenos de relamidas voces de locutores deportivos y horribles sintonías que llenaban el patio de vecinos y cuadernos escolares con deberes a medio hacer y la sensación de empezar todo de nuevo y el miedo a que nuestros amigos del viernes hubieran formado otras alianzas durante el fin de semana y ya no nos «ajuntaran» el lunes y miedo también a que la señorita hubiera olvidado nuestros nombres.
Domingos por la tarde en ciudades desconocidas, en hoteles con moquetas imposibles y habitaciones con baños de color marrón que te empujan a pasear por bulevares vacíos con tiendas cerradas y gente que bebe sola en cafés a punto de cerrar.
Domingos por la tarde en agosto donde la ebriedad de sentir la ciudad para uno solo es reemplazada por el vértigo de tener la ciudad para uno solo.
Domingos de adolescencia a la salida de la Filmoteca, después de ver una película de Bergman (que en sus memorias hace varias referencias a la tristeza suprema del domingo por la tarde) que nos zarandeaba hasta la médula y que nos empujaba a partes iguales hacia el deseo de hacer cine y hacia el cementerio.
Domingos de invierno en una estación de metro en Brooklyn, donde un hombre negro alto como un jugador de baloncesto empezó de pronto a darse cabezazos contra una columna de hierro hasta abrirse la cabeza mientras aullaba: «Odio los domingos, Dios, cómo odio los domingos», y la gente desde el andén de enfrente chillaba: «Sí, hermano, ¿quién no?». (Las huellas de la sangre quedaron durante mucho tiempo en esa columna.)
Y, sin embargo, hasta la tristeza del domingo por la tarde tiene cosas buenas. Conozco parejas que se han conocido compartiendo ese miedo a la tarde del domingo. Conozco gente que empieza una novela siempre en domingo. Otros, durante el rodaje de una película, deciden empezar a rodar justamente en ese momento, dado que, a efectos del a complicada contabilidad ancestral del departamento de producción, cuenta como lunes.
Existen también personas que dicen no sentir nada especial esa tarde, que afirman que lo que a ellos lo que de verdad les deprime es el miércoles por la tarde o el jueves por la mañana. Pero es cosa sabida que hay gente que haría cualquier cosa por ser diferente a los demás, hasta fingir una alegría que no sienten un domingo por la tarde.
Isabel Coixet
Domingos por la tarde en ciudades desconocidas, en hoteles con moquetas imposibles y habitaciones con baños de color marrón que te empujan a pasear por bulevares vacíos con tiendas cerradas y gente que bebe sola en cafés a punto de cerrar.
Domingos por la tarde en agosto donde la ebriedad de sentir la ciudad para uno solo es reemplazada por el vértigo de tener la ciudad para uno solo.
Domingos de adolescencia a la salida de la Filmoteca, después de ver una película de Bergman (que en sus memorias hace varias referencias a la tristeza suprema del domingo por la tarde) que nos zarandeaba hasta la médula y que nos empujaba a partes iguales hacia el deseo de hacer cine y hacia el cementerio.
Domingos de invierno en una estación de metro en Brooklyn, donde un hombre negro alto como un jugador de baloncesto empezó de pronto a darse cabezazos contra una columna de hierro hasta abrirse la cabeza mientras aullaba: «Odio los domingos, Dios, cómo odio los domingos», y la gente desde el andén de enfrente chillaba: «Sí, hermano, ¿quién no?». (Las huellas de la sangre quedaron durante mucho tiempo en esa columna.)
Y, sin embargo, hasta la tristeza del domingo por la tarde tiene cosas buenas. Conozco parejas que se han conocido compartiendo ese miedo a la tarde del domingo. Conozco gente que empieza una novela siempre en domingo. Otros, durante el rodaje de una película, deciden empezar a rodar justamente en ese momento, dado que, a efectos del a complicada contabilidad ancestral del departamento de producción, cuenta como lunes.
Existen también personas que dicen no sentir nada especial esa tarde, que afirman que lo que a ellos lo que de verdad les deprime es el miércoles por la tarde o el jueves por la mañana. Pero es cosa sabida que hay gente que haría cualquier cosa por ser diferente a los demás, hasta fingir una alegría que no sienten un domingo por la tarde.
Isabel Coixet
23.1.12
4.1.12
Febrero-Marzo '12
"Hemos terminado de grabar nuestro quinto disco. Once canciones nuevas en castellano. Todavía sin título. Estamos orgullosos y felices."
Marlango
3.1.12
Cambios
Donde antes había nubarrones, ahora hay claros
Donde antes veía negros, ahora descubro blancos
Donde antes no paraba de llover, ahora luce el sol
Donde antes no paraba ni un momento, ahora busco entretenimiento
Donde antes aprendía, ahora desaprendo
Donde antes creía, ahora desconfio
Donde antes me despedía, ahora me reencuentro
Donde antes me rendí, ahora lucho
Donde antes despreciaba, ahora ignoro
Donde antes había silencio, ahora suena música
Donde antes había soledad, ahora hay (buena) compañía
Donde antes perdía, ahora gano
Donde antes había certeza, ahora hay incertidumbre
Donde antes había preguntas, ahora encuentro respuestas
Donde antes aparecía la cobardía, ahora se encuentra la valentía
Donde antes había desinterés, ahora hay pasión
Donde antes encontrabas dolor, ahora solo hay olvido
2.1.12
Quemando tus recuerdos
Vivir a la deriva
sentir que todo marcha bien
volar siempre hacia arriba
y pensar que no puedo perder.
sentir que todo marcha bien
volar siempre hacia arriba
y pensar que no puedo perder.
(...)
Y vivir, qué cuesta arriba
Y sentir que no sé qué hago aquí
Y andar siempre arrastrado
Y perder, que no puedo pensar.
Y sentir que no sé qué hago aquí
Y andar siempre arrastrado
Y perder, que no puedo pensar.
30.12.11
What's love?
"(...) because loving someone is helping them when they get into trouble, and looking after them, and telling them the truth, and Father looks after me when I get into trouble, like coming to the police station, and he looks after me by cooking meals for me, and he always tells me the truth, which means that he loves me."
The curious incident of the dog in the night-time
19.12.11
16.12.11
Cocido escocés. Juan José Millás
Aquella chica venía de llorar como otros vienen
del trabajo. Coincidíamos en el metro, cuando yo volvía a casa de la
oficina. Me pasaba el viaje observándola disimuladamente, fantaseando
sobre las razones por las que había llorado esa jornada, en el caso de
que no llorara siempre por las mismas. Ella permanecía abstraída en un
rincón, siempre el mismo, ajena a todo, a todos, hasta que una voz
interior la avisaba de que había llegado a su estación. Entonces
abandonaba el tren y se diluía entre la gente como la columna de humo de
un Camel. Tuvo un abrigo gris que le duró seis inviernos y una falda
escocesa que solo se ponía los viernes, el día en el que en mi casa se
hacía cocido para comer, de modo que los cocidos me saben aún a falda de
cuadros y las faldas de cuadros a cocido. Cuando cambió de abrigo, yo
le di la vuelta al mío, que tenía cinco años, porque me pareció que era
el momento de renovarse o de morir y no tenía una pistola a mano, ni
siquiera un maldito frasco de somníferos. Creo que nunca reparó en mí ni
en mi pena, mi pena por ella y por todos los que veníamos a aquellas
horas (las nueve de la noche) de ganarnos la vida, o de perderla. Cómo
saber si aquello era esto o lo otro, aún no lo sé.
Un día dejó de aparecer y no volví a verla, aunque la busqué por todo
el convoy, por si hubiera cambiado de vagón, que es como cambiar de
costado cuando no coges el sueño. En cuanto a mí, también la vida me
condujo a otras líneas del metro y así pasaron los años. La semana
pasada, volví a encontrarla, en la línea 5. Pese a los años
transcurridos (30 o más), la reconocí al primer golpe de vista, pues de
cara al menos no había cambiado demasiado. Noté que también venía de
llorar, lo que me proporcionó una desazón enorme. Me pareció que
llevábamos los dos toda la vida en el metro, casi con los mismos
abrigos.
EL PAIS, 16-XII-2011
8.12.11
Cambios
Con el paso de los años me volví más terco y testarudo. Nunca
me daba por vencido hasta llegar a conseguir todas mis metas. Quizá me convertí
también en más cascarrabias. Dejé de entender, de pronunciar y de escuchar la
palabra “no”. Comencé a pensar diferente, a mirar la realidad desde otro punto
de vista. Luego me di cuenta, dejé de pensar tanto y empecé a actuar. De un
tiempo a esta parte valoré mi propia opinión en mayor mesura y la apliqué
siempre que pude. Dejé de prostituirme por unos cuantos billetes de más con una
vida de menos. En la misma medida, abandoné los hábitos que me habían llevado a
gastar y gastar sin mesura. Escuché más y valoré de forma diferente a todas
esas personas que me rodean. Invertí la cantidad de tiempo que les dedicaba y,
en consecuencia, cambié mis prioridades vitales. La idea de tener hijos pasó de
una negativa sin vuelta de hoja a una realidad en unos pocos años. Aprendí a no
venderte, a ti, por un trabajo absurdo. Por último, olvidé la idea de pretender
cambiarte (con el ticket de compra).
1.12.11
The Office (UK)
La gente del trabajo es un grupo de personas con las que te
han juntado. No los conoces. No los elegiste. Y sin embargo estás más tiempo
con ellos que con tu familia o amigos. A pesar de que lo único que te une a
ellos es que paseas por la misma alfombra durante 8 horas al día. Y aún así,
puede surgir alguien con el que te conectas.
La vida no es sobre finales, ¿verdad? Es una serie de
momentos.
Un filosofo dijo una vez, “Se necesitan tres cosas para
tener una buena vida. Uno, una buena amistad. Dos, un trabajo decente. Tres,
marcar la diferencia”
28.11.11
Christmas Advert
Éste es (de momento) mi anuncio preferido de estas navidades. Es de John Lewis, una especie de El Corte Inglés británico. No sé qué será que hace que (algunos) anuncios sean tan buenos. Seguramente el presupuesto. Éste convence a los mejores creativos. Y éstos convencen a los mejores actores, fotógrafos, cámaras, realizadores...
Oiga usted, no lo sé. Pero este anuncio me parece una obra maestra.
21.11.11
10.11.11
Difuntos. Juan José Millás
A los 60 años de edad, a los 75 años de edad, a
los 81 años de edad, a los 93 años de edad... Las calles del cementerio
repiten como una cantinela la edad de los ocupantes de los nichos y
tumbas que si de algo carecen ya es precisamente de edad. Desde que
expiraran, cumplen los años al revés. Fallecido a los 70 años de edad, a
los 55 años de edad, a los 35 años de edad... De súbito, el ritmo se
quiebra y aparece un muerto de 20 años de edad, o de dos años de edad,
incluso de unos meses o unos días de edad. Se libraron de la vida, o se
la perdieron, no hay forma de adivinar qué habría sido de ellos o de
nosotros si hubieran resistido hasta los 95 años de edad y hubieran
tenido descendencia de equis años de edad...
Abundan las flores de plástico, que no presuponen un muerto
artificial, ni siquiera un dolor falsificado. Tampoco las frescas son la
prueba de un difunto auténtico o de unos deudores genuinos. La
arquitectura mortuoria, tan monótona y pese a ello tan diversa, genera
también diseños emocionales tópicos e inauditos a la vez. Se va uno
volviendo de mármol a medida que recorre los callejones de la
necrópolis.Tú mueres extrañamente en los difuntos mientras ellos reviven extrañamente en ti. En cuanto a los nombres, muchos evocan el de algún familiar o amigo, el de algún adversario, muchos muertos se llaman como tú y tuvieron de vivos las edades por las que tú has pasado.
Llama la atención sin embargo que una mujer, de nombre Prudencia, falleciera a los 18 años. Quizá no era tan cuerda como sugiere su nombre.
Por encima de la tapia asoma de pronto el cartel de una autopista en el que aparece escrita, sobre el fondo azul característico de estas señales de tráfico, la siguiente leyenda: "Todas las direcciones". ¿Todas?
EL PAIS, 04-XI-2011
4.11.11
Un día más y otro
Lucho por sentirme libre,
Aprendí de las heridas que hicieron mis cicatrices,
Terminé odiando a tantos a los que quise,
Que me siento seco por dentro con el alma triste,
Y es cierto que mañana será otro día, pero hoy es hoy
Y oí la noticia de que un bastardo abusó de dos niñas durante años
Y siento asco
Asco del género humano
...siempre brilla el sol en alguna otra parte...
30.10.11
27.10.11
Este cuerpo joven y vigoroso, desamparado ahora en el sueño, despertó en él un compasivo y protector sentimiento. Pero la ternura que había sentido mientras escuchaba el canto del pájaro había desaparecido ya. Le apartó el mono a un lado y estudió su cadera. En los viejos tiempos, pensó, un hombre miraba el cuepo de una muchacha y veía que era deseable y aquí se acababa la historia. Pero ahora no se podía sentir amor puro o deseo puro. Ninguna emoción era pura porque todo estaba mezclado con el miedo y el odio. Su abrazo había sido una batalla, el clímax una victoria. Era un golpe contra el Partido. Era un acto político.
1984. George Orwell
14.10.11
El de la guitarra
Hace poco conocí a un hombre. Estudió la carrera de derecho, sacó buenas notas, currículum perfecto, pero al año de ejercer decidió abandonar ese camino. Se lo pasaba mejor tocando la guitarra, aunque fuera en la calle, pasando frio. Vestia siempre la misma ropa, esa camiseta de cuadros sin mangas (aunque lloviese), esos tejanos usados y unas botas más bien discretas. Hace años que renunció a un mejor salario y unas mejores condiciones laborales por su hobbie. Y no, ésta no es la historia magnífica de superación en la que el prota acaba triunfando en el mundo de la música y siendo líder de ventas nacional e internacional. Ésta es la historia del que sigue ahí, en sus calles y bares, con sus canciones; sin importarle demasiado las pretensiones económicas. Muchas veces lo puedes ver en calles poco transitadas, a grito pelao, cantando, recitando, y con pocas monedas en su funda de guitarra por el suelo. Esta vez, yo me acerco, medio avergonzado por su mirada, y le hago entrega de un par de monedas en el mismo momento en que él es capaz de añadir a su agitada canción un "Thank you" perfectamente entendible. Y aún así, no perder el ritmo, ni la letra, y poder continuar con la canción, poder seguir un día tras otro, con su gran pasión.
Hace tiempo que no encontraba nadie así. Y ya me estaba comenzando a desesperar...
7.10.11
3.10.11
Los lunes de octubre
Hoy me perdí en mil recuerdos
Que no dejan dormir.
¡Cuánto veneno!
Para sonreír son malos tiempos.
Otoño ya está aquí.
¡Cuántos tormentos!
¿Dónde coño te escondes, felicidad?
Los lunes de octubre dónde estarás.
¿Dónde coño te escondes, felicidad?
Me condenas a muerte de soledad.
Para caminar valen los sueños.
Y no me quedan más.
Llévame a hombros.
Es tarde ya para tus besos.
Fui perro para ti,
No quiero huesos.
http://www.youtube.com/watch?v=5sN2XF6x2Hw&feature=related
26.9.11
¿Conversando?
- ¿Sabes? No suelo comenzar a hablar así porque sí a chicas guapas como tú.
- ¿Perdón?
- Sí. Que digo que no soy esa clase de chico.
- ¿Qué clase? ¿Qué dices?
- Ya sabes, ésos que van a este tipo de discotecas, que empiezan a hablar, a bai-llar.
- ¿"Bai-llar"?
- Sí, haces ver que bailas pero follas. O al revés, da igual.
- haha. Eres gracioso.
- No. Ves, no soy esa clase.. quiero decir no te lo he dicho para ligar contigo ni para pedirte el teléfono, bueno ahora mejor sería el facebook, ni para inivitarte a mi casa...
- ¿Entonces? ¿Para qué lo haces? ¿porqué estás aquí?
- No lo sé. Quizá ...
Lector, ¿cómo acabarías tú la frase?
23.9.11
In Treatment (última temporada)
- ¿Puedo preguntarte una cosa?
- Claro
- ¿Porqué te hiciste terapeuta?
- Yo... Supongo que porque quería ayudar a la gente
- ¿Eres buen terapeuta?
- ¿Crees tú que soy buen terapeuta? ¿Crees que de alguna forma podría ser mejor terapeuta para ti?
- Puede que no. Supongo que es que no le veo sentido. No sé por qué lo haces
- No crees que esté funcionando
- ¿Está haciendo feliz a alguien?
- Bueno, la cuestión no siempre es hacer feliz
- Entonces, ¿cuál es la cuestión?
- Es diferente para cada persona. Porque mucha gente se pasa la vida entera en una especie de neblina y creo que la terapia cuando funciona, cuando funciona de verdad, ayuda a la gente a... bueno pues a debloquearse
- He hablado con la chica que viene antes que yo y dice que tiene un trastorno alimenticio. ¿Qué le dices a ella?
- Bueno, estoy intentado ayudarla a identificar porqué se ve de esa manera
- ¿Tú sabes por qué?
- Tengo algunas ideas, claro. Pero en realidad lo que yo piense no importa mucho. Importa lo que ella piense. ¿Es que no te parece creible?
- Es como esos tios que venden Rolex falsos. Qué mas da si es o no un Rolex si tú crees que es un Rolex, ¿entiendes? ¡pero sigue sin ser un rolex! es sólo una mierda barata, pienses lo que pienses
- Bueno, no es un Rolex, eso es cierto. Pero tampoco es una mierda porque los objetos tienen el valor y el significado que les damos. El que les atribuimos. Y las personas igual.
- Claro
- ¿Porqué te hiciste terapeuta?
- Yo... Supongo que porque quería ayudar a la gente
- ¿Eres buen terapeuta?
- ¿Crees tú que soy buen terapeuta? ¿Crees que de alguna forma podría ser mejor terapeuta para ti?
- Puede que no. Supongo que es que no le veo sentido. No sé por qué lo haces
- No crees que esté funcionando
- ¿Está haciendo feliz a alguien?
- Bueno, la cuestión no siempre es hacer feliz
- Entonces, ¿cuál es la cuestión?
- Es diferente para cada persona. Porque mucha gente se pasa la vida entera en una especie de neblina y creo que la terapia cuando funciona, cuando funciona de verdad, ayuda a la gente a... bueno pues a debloquearse
- He hablado con la chica que viene antes que yo y dice que tiene un trastorno alimenticio. ¿Qué le dices a ella?
- Bueno, estoy intentado ayudarla a identificar porqué se ve de esa manera
- ¿Tú sabes por qué?
- Tengo algunas ideas, claro. Pero en realidad lo que yo piense no importa mucho. Importa lo que ella piense. ¿Es que no te parece creible?
- Es como esos tios que venden Rolex falsos. Qué mas da si es o no un Rolex si tú crees que es un Rolex, ¿entiendes? ¡pero sigue sin ser un rolex! es sólo una mierda barata, pienses lo que pienses
- Bueno, no es un Rolex, eso es cierto. Pero tampoco es una mierda porque los objetos tienen el valor y el significado que les damos. El que les atribuimos. Y las personas igual.
21.9.11
17.9.11
¡Cómo me gusta este anuncio!
Girl on the platform smile
the boy thought that's the best
smile he's seen for a while
she must have been about... 26?
28? ... 28
and her skin looked really really great
she was a natural blonde
she wasn't a natural blonde
but that's what made me fond of her
she was off to.. Hull?... Leeds? Wigan?
off to Wigan. The home of pies
with the beatiful big gilling eyes
and she looked at the boy with the
fancy pants words
and she began to dance
she began to dance
oohh
she began to dance
she be...
Girl on the platform smile
the boy thought that was the best
smile he's seen for a while...
the boy thought that's the best
smile he's seen for a while
she must have been about... 26?
28? ... 28
and her skin looked really really great
she was a natural blonde
she wasn't a natural blonde
but that's what made me fond of her
she was off to.. Hull?... Leeds? Wigan?
off to Wigan. The home of pies
with the beatiful big gilling eyes
and she looked at the boy with the
fancy pants words
and she began to dance
she began to dance
oohh
she began to dance
she be...
Girl on the platform smile
the boy thought that was the best
smile he's seen for a while...
11.9.11
Taxis
- Perdón por el retraso...
Ella, ausente, sube al coche sin contestarle.
-... es que he encontrado tráfico. ¿Misma dirección?
- Ahá... -contesta suavemente, siendo ésta la única indicación que saldrá de su boca en todo el trayecto.
Los taxistas siempre la dejan en el mismo punto, en la esquina entre la calle principal que conduce al antiguo puerto y su calle. A unos 10 minutos caminando de su portal. Y lo hace así, para caminar un poco y despejarse antes de entrar en su casa y, además, para que nadie sepa en realidad dónde vive. Ella tiene dinero y evita, en lo posible, las relaciones personales. Así que en vez de desplazarse en transporte público, escoge el transporte privado; sabe que no se encontrará a nadie. Aunque se equivoca. Un día se encuentra a alguien dentro con el que mantener una conversación interesante. Y no, no es un taxista... todos sabemos que ésos sólo son capaces de hablar de política y/o deportes siempre refunfuñando. Y es que ése día se lo imaginaba. Al levantarse por la mañana tuvo una sensación rara. "Éste es el primer día del resto de mi vida" pensó. Al subir al taxi se encontró por sorpresa que un chico ocupaba ya el lugar posterior del vehículo, asociado siempre al pasajero; al cliente.
- Ui perdón -dijo ella asustada
- No... No te disculpes. ¿Te importaría que compartiéramos el trayecto?
- ¿Perdón?
- Es que siempre te veo a la misma hora aquí y me fijo que nuestros taxis vas en la misma dirección...
- Mh... -viéndose interrumpida antes de acabar
- Tranquila, no tendremos que mantener ninguna conversación forzosa...
- Ok -contestando aún extrañada por tal encuentro
Como explicaba más arriba, el dinero no era problema, pero, para sorpresa de esta protagonista, había alguna intriga, alguna 'aventura', algún misterio, que le llamaba suficiente la atención como para ceder a esa atrevida acción de compartir el itinerario. Y así se pasó el camino, cada uno mirando el paisaje por su ventana correspondiente, nunca cruzando miradas e intentando hacer ver que no oían cómo el conductor despotricaba del líder de la oposición.
- Mañana nos vemos
Afirmación que quedó sin respuesta por parte de ella.
¿Y quién será aquél extraño con quien comparte ahora ese trayecto? De repente, ella se da cuenta que tampoco se preguntó nunca por quién es el que conduce. Ni por aquél anónimo que deja comentarios de vez en cuando.
Hay cosas que es mejor no saber...
21.8.11
17.8.11
El hombre que lo hacia todo por amor
Por la mañana iba al banco, donde le esperaba Carol; la rubia que le habla siempre con tanta amabilidad. A continuación se acercaba a la tintorería, donde dejaba a la guapa dependienta cualquier prenda para hacer uso de sus servicios. Con esto ya llegaba el mediodía, así que acudía siempre al mismo restaurante. Principalmente para ver a esa camarera. "Como me gustan estos pantalones de vestir", siempre piensa él. Siempre concurría las mismas calles a las mismas horas así que a menudo veía a las mismas mujeres realizando sus monótonos paseos. Prácticamente ya hablaba con todas ellas, excepto aquella jovencita que le traía de cabeza, que siempre la veía ir y venir con chicos diferentes. Así caminando, solía llegar a la farmacia (siempre la misma) donde compra cada día. Empezó comprando una simple caja de gelocatil pero la amabilidad y la belleza de la farmacéutica le atrajo hasta tal punto que siempre acude allí para pedir consejo (y así la conversación se alarga algo más). ¡Hasta llegó a pedir medicamentos para su amigdalitis crónica! Suele inventarse las enfermedades, aunque antes chequea los síntomas por internet. Y por último, en la esquina de la calle de su casa va al super. Siempre va a la misma hora porque sabe qué turno hace su cajera predilecta. Va directamente a ella, en el pasillo de las máquinas para cobrarse a uno mismo y finge no saber cómo marcar alguno de los productos. Es así como habla con Mary, la morena que le enamoró hace ya meses. Solo, vuelve a casa hasta el siguiente día. Alguna vez pensó en llamar a una prostituta. En conocer a alguna y así comprobar si también se enamora de ella. Pero siempre descarta esa idea. Ellas no lo entenderían. No se trataba de sexo. Se trataba de una predilección, de una frescura, de una suavidad, una belleza, una simpatía... Una atracción que desaparecería en el mismo momento en que dejasen de tener esa relación tan distante. Una atracción que no se encontraría si hubiese una mínima relación.
4.8.11
La música como ilusión
Llevo tiempo pensando en algo para intentar poder aproximarme a explicarlo.
La música es una ilusión. La música es un conjunto de notas e instrumentos que crea la ilusión de melodía conjunta. Tu cerebro te suele engañar. De hecho, te ha de engañar para que no veas notas sueltas sino melodía junta (y por lo tanto ya no seas capaz de discriminar notas sueltas: no creo que se puedan hacer las dos cosas en el mismo momento). Está claro que te puedes entrenar. Mucha gente lo hace. Y entonces tu mente es capaz de separar instrumentos y, dentro de cada uno de éstos, notas individuales. Con entrenamiento puede desaparecer esa especie de magia que hace que sólo seas capaz de ver el conjunto. Es como con la magia. A menudo cuando te sabes el truco, pierde la gracia. O como el cine (24 fotogramas por segundo) o la televisión (25). Son efectos que nuestra mente (salvo entrenamiento) no es capaz de evitar. Y precisamente por eso, al no evitarlos, hace que puedas ver ese tipo de ilusiones. Es como un arco iris. ¿Porqué nadie se entrena para poder ver que no hay semejantes líneas de colores en el cielo?
Diablos, creo que prefiero ser engañado y disfrutar de todo este tipo de ilusiones... aunque esto conduce a otra discusión que entablo a menudo en silencio en mi cabeza: no preguntarse por las cosas y ser feliz vs preguntarse más por las cosas y ser menos feliz. De eso quizá otro día hablo...
11.7.11
Intento frustrado
Él siempre la quiso
aunque ella nunca estuvo con él.
Por supuesto que la esperó
e incluso una vez la besó.
Otro, de repente, llegó,
rápidamente la conquistó,
y de él la alejó.
Él, paciente, con ella siempre pensaba,
casi llegó a acostumbrarse
pero nunca se derrotó.
Algún día llegará
y entones yo volaré.
Por fin me escuchará
y con (además de en) ella soñaré.
aunque ella nunca estuvo con él.
Por supuesto que la esperó
e incluso una vez la besó.
Otro, de repente, llegó,
rápidamente la conquistó,
y de él la alejó.
Él, paciente, con ella siempre pensaba,
casi llegó a acostumbrarse
pero nunca se derrotó.
Algún día llegará
y entones yo volaré.
Por fin me escuchará
y con (además de en) ella soñaré.
27.6.11
The Office
"¿Qué quieren que hagamos, que analicemos todo lo que hacemos y decimos durante el día? (...) No existe el concepto de chiste inapropiado; por eso es un chiste"
"Hay temas que los cómicos no pueden tocar. Como JFK, el SIDA, el Holocausto, y hasta hace poco el asesinato de Lincoln. Antes muerto que ver esta obra (se ríe). Y espero llegar a vivir en un mundo en el que una persona pueda contar un chiste gracioso sobre el SIDA. Es uno de mis sueños."
22.6.11
Material Defectuoso [poesia para mis oídos]
(...)
Ojala que me despierte y no busque razones.
Ojala que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero, no.
(...)
Me pregunta por qué el hombre inventó la guerra.
Y en silencio pregunta aún de cosas más serias.
Yo me pongo palote
sólo con que me toque.
"¿Dónde vamos tan deprisa?",
me pregunta su sonrisa.
Si tu quieres, tengo el plan.
(...)
Si he tardado y no he venido,
es que ha habido un impedimento.
Me llevaron detenido
para hacer un declaramiento.
He robado, he mentido,
y he matado también el tiempo.
Y he buscado en lo prohibido
por tener buenos alimentos.
Y es que la realidad
que necesito
se ha ido detrás
de ese culito.
(...)
Quédate muy cerca de mi,
así los dos, dulce madrugada.
Mírame y vuelve a sonreir,
que sino, yo no comprendo nada.
Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.
13.6.11
Britain's Got Talent
Ayer fui al teatro Edinburgh Playhouse. No para ver ninguna obra de Shakespeare, sino más bien para asistir al BGT Tour. Éste es el formato en el que se basa, por ejemplo, el programa "Tienes Talento" español. Pues bien, al finalizar el programa, hacen una gira por 14 ciudades de GB (de casi un mes) con los 10 finalistas. Primero vimos a New Bounce; unos niños de entre 12 a 16 años que cantan recordando a Jackson Five. A continuación salió Razy Gogonea; un breakdancer con movimientos increíbles. Luego entró Michael Collings (bautizado como nuevo Susan Boyle y fenómeno de internet): un joven de 19 años que vive en una caravana y que interpreta una extraordinaria versión de Fast Car. Entró entonces Steven Hall: un hombre de 53 años con dotes singulares para el baile. Fue el momento de escuchar una magnífica interpretación a piano de Paul Gbegbaje. Les Gibson nos entretuvo a continuación con humor e imitaciones a partes iguales. Fue el turno de James Hobley, con una actuación de danza a lo Billy Elliot. Luego fue el momento para Jean Martyn, que combinaba la interpretación de una canción en teclado con movimientos y saludos nerviosos. Nos acercábamos al final y gran parte de la sala ya espera la actuación de Ronan Parke: el que muchos consideran como el nuevo Justin Bieber pero cantando más bien. Y por último el ganador de este año: un escocés de un pueblo pequeño que sorprende al abrir la boca y cantar: Jai McDowall.
Me lo pasé muy bien. Mientras cada uno hacía su actuación pensaba yo en las claves del éxito. Ese éxito que muchos persiguen pero pocos consiguen. Algunos llegan cantando, otros bailando y otros, aunque no por eso peor, haciendo una extraña combinación de habilidades. Todos lo han ya conseguido: llegar al éxito por un camino u otro. Pero, por encima de todos ellos, el programa, la productora o el canal, que ha llegado al éxito consiguiendo reunir a todos aquellos personajes y haciéndonos pagar un no bajo precio a todos nosotros para asistir a ese espectáculo.
Felicidades a todos ellos. Me hicieron pasar un muy buen rato.
12.6.11
Mundo de locos
"Lo nuestro no va bien" le confesó él después de correrse, otra vez sin condón, dentro de ella. "Sí, claro que sí, ¿es que no lo entiendes? No te deseo". "Claro que me excitas". "Sí, pero es que ya no es... ¡Que no! Que no se trata de eso". "Antes me ponías y me excitabas, mientras que ahora me excito y, algunas veces me pones". "Me dijiste que la culpa eran de esos condones chinos, que me apretaban". "¿A qué te refieres con darnos un tiempo? ¿A follar todo lo que queramos con cualquiera y luego volver, como si tal cosa?". "Hasta que me vuelva a pasar, ¿verdad? Pues vaya mierda de solución". "Sí, claro, sólo faltaba eso. Hablar de sexo, en vez de practicarlo, y con otros extraños que supuestamente nos ayudarán. Esos son unos engañabobos". "Lo que dijera esa de la tele me la suda. Habrá estudiado mucho, pero seguro que con su folla amigo, novio o marido le va fatal. Tiene una cara de follar poco y mal...". "Siempre es lo mismo: las ganas, la excitación, el deseo... y cuando me corro es como si todo eso desapareciera con la última gota de esperma" acabó por pensar. Y es que tenía razón...
8.6.11
El envidioso
Hubo una vez un personaje con peligrosa combinación: envidioso y rico. Sin nada mejor que hacer, solía, como muchos otros personajes, cada mañana, mientras almorzaba, ojear el periódico. Y no sólo eso, sino que su actividad de las horas o días siguientes se formulaba en ese momento. Ya se ha apuntado, aunque quizá no exhaustivamente, que el personaje del que hablamos era rico. Increíblemente rico. Por lo que no le hacía falta trabajar. De hecho, éste pagaba a alguien para que lo hiciese por él. Y podía hacer todo lo que se le antojara. Quizá una alegría para cualquiera pero un problema para tal envidioso. Y puestos a matizar, el narrador se ve con la obligación de pulir cuán envidioso era. Antojadizo o caprichoso se podrían añadir para tratar de explicarse mejor. Cómo decía, era en el primer momento de la mañana, al revisar las noticias del día, cuando se decidía. "Televisión": decidido, hoy me quedo en mi precioso (pero sobre todo carísimo) sofá. ¡Vamos a ver qué echan! "Deportes": hoy es día de hacer un poco de footing (¿porqué le llamaremos nosotros así, utilizando un anglicismo, si luego los ingleses utilizan la palabra jogging?) luego ir a entrenar a padel y acabar con una partidilla de golf con los amigos. Así, sin más, iban pasando los días. Nada impedía la actividad preferida del protagonista del relato. Hasta llegó a presentarse a las elecciones municipales. Es que hoy en día se presenta cualquiera... Eso fue, lógicamente, cuando se encaprichó con la sección de "política". Ídem ocurrió con la de "economía", que la verdad no sé para qué miraba. Ni corto ni perezoso, se hizo agente de bolsa. Al estilo Nueva York; vaya ese tipo de trabajo que ninguno de nosotros nunca entenderá ni conocerá a nadie que se dedique a ello. Los días iban pasando sin más problema: "Cultura": no paró. De cine a teatro a musical a concierto... "Internacional". Quizá es buen día para viajar, pensó. Hizo la maleta y se plantó en el aeropuerto. Ya escogeré allí dónde me voy y hasta cuando, se dijo entre sí. Todo iba sobre ruedas hasta que pasó lo que, un día u otro, tenía que pasar. Se topó con la sección de "necrológicas".
31.5.11
27.5.11
Y es que lo está pasando... es tan alucinante
No sé si es cierto lo que he visto o es el efecto de una droga.
¡Qué bien! Hoy todo es tan distinto... parece que el mundo funciona.
La gente ya no siente miedo, las sombras tienen mil colores,
el viento barre los problemas y en las pistolas crecen flores.
Y es que es tan alucinante que hace días que no duermo.
Por si acaso al despertarme veo que todo ha sido un sueño.
Porque nacemos indefensos nos dan un nudo en el ombligo,
luego nos quitan nuestros sueños y nos confunden en el camino.
Maldigo a todos esos locos que quieren gobernar la vida
sin las palabras del poeta y sin las manos del artista.
Y es que es tan alucinante que hace días que no duermo.
Por si acaso al despertarme veo que todo ha sido un sueño.
22.5.11
Relaciones
"Eres perfecta, pero no soy para ti. Lo siento" Le mentí hace más de 15 años para acabar la relación. No entiendo porque justo ahora vuelve ese recuerdo, que como un volcán que hacía años que dormía, ha despertado sin previo aviso. Quizá sea porque me doy cuenta de cómo he cambiado. Si yo aún fuese igual, aquel chaval de ventipocos, haría tiempo que mi mujer y yo hubiéramos abandonado en el negocio de vivir juntos y no tendríamos a ninguno de nuestros hijos. O, peor aún, si ya los hubiéramos tenido, discutiríamos incluso por las zapatillas que tienen que llevar los críos. "No suelo mentir. Siempre que lo hice fue por verte sonreír" le decía y ése era nuestro problema. Conozco parejas que lo dejan porque uno miente y eso lleva a múltiples desconfianzas. Es por eso que ya desde pequeño me prometí dejar las mentiras para ocasiones concretas. Nuestro problema siempre fue diferente: ella no me creía. Maldigo a aquellos otros que las hicieron desconfiar también de mí. Por que no fue una, sino varias las que mintieron al gritarme repetidamente "mientes".
12.5.11
Fantaseando
De vez en cuando me da por fantasear. Por pensar qué pasaría si estuviese con otra persona. Con qué discutiría y si funcionaría. Dónde iríamos de vacaciones y qué cosas haríamos los fines de semana. Dónde viviríamos y por dónde saldríamos a cenar. Qué probaríamos por primera vez el uno con el otro. Qué cosas o lugares repetiría con esa nueva persona. En qué cedería yo, en qué la otra parte y hacia qué dirección cambiaríamos mútuamente. A quién conocería y si me caerían bien o mal. Quién de su familia me sería casi un amigo y quién odiaría. Quizá el tema familiar nos haría abandonar en nuestro empeño por compartir momentos. Pienso en cómo sería nuestro día a día, nuestros trabajos y nuestras propias relaciones personales, en casa, tú y yo. Quién alzaría la voz o cómo reaccionarías en los momentos tensos. Quién, finalmente, abandonaría y cuál sería el motivo. Si lo intentaríamos por segunda, tercera, cuarta vez. También fantaseo con quién vendría antes o después de mí. Como dice Rulo "¿Con quién compartes ese calendario de la pared" o "Con quién escucharás esa canción". Si para entonces me recordarías. Si cederías esta vez más de lo que hubieras hecho conmigo. O si el ya haber cedido con el anterior nos ayudaría a continuar. Si las experiencias anteriores serían una ayuda o una dificultad. Si llegarías a ser más feliz con cualquier otro. Si lo nuestro funcionaría.
5.5.11
El secreto
- Hoy estoy un poco molesta
- Ahá, cuéntame.
- No. Tú me tendrías que contar. Eres tú quien sabe sobre todo esto de los sentimientos...
- Ah, ¿eso crees?
- Pues sí, eso creo. ¿Sabes? Yo diría que estoy enfadada incluso
- ¿Quieres que te pregunte el porqué?
- Lo ves. Justamente de eso. Estoy ya harta. ¿No puedes contestar por tí mismo?
- ¿Tú crees que yo no puedo?
- ¿Otra vez? Vengo aquí cada semana para que me contestes a preguntas, no para que me hagas más. Si quisiera hacerme más preguntas, ¿crees que te pagaría lo que te pago?
- ¿Pretendes hacerme sentir como algo material e inútil?
- No, vale ya. Ya estoy harta. Hasta que tú no me contestes a mis preguntas yo no lo haré con las tuyas, así que desembucha, ¿de qué va todo este rollo?
- ¿Quieres que te lo explique, de verdad?
- Pues sí, y deja de contestarme con otras preguntas
- Pues bien. Mi trabajo consiste en pasar desapercibido. Hacerte pensar que no estoy haciendo nada, que sólo lanzo preguntas al azar. Hacerte creer que todo aquello que me contestas, que me explicas, que decides vaya, es por tu propia voluntad, así que qué te parece si me explicas cómo fue tu cita de ayer?
- Ah... pues mal. Ya sabes...
2.5.11
La noticia del día
Nos levantábamos hoy con una gran noticia: Osama Bin Laden is Dead. Noticia que, sin duda dará que hablar en los próximos días, semanas, meses e incluso años. Noticia que me da por pensar (y mucho). Creo que es de los pocos asesinatos que nadie juzga. Nadie piensa si está bien o está mal. Él merecía ser asesinado. No seré yo quien lo defienda, pero sí intentaré verlo desde otra perspectiva. En el sorprendente speech de Obama incluía afirmaciones como "hoy es un buen día para Estados Unidos", "hoy el mundo es más seguro" o "no hay nada que no podamos hacer". Han sido (y serán) muchos los países que lo feliciten: nos ha salvado de problemas y además ha conseguido realzar el orgullo americano, ya por no hablar de la mejora en la reputación del presidente ¿Sí, seguro? Lo más gracioso de todo es la versión de que ningún americano ha sido herido en el tiroteo que ha matado al líder de Al Qaeda. ¿Sí, seguro? No tengo duda alguna de que, después de una trabajosa labor por parte de las autoridades americanas, habían conseguido capturarlo. Lo tenían. Y llamaron al todo poderoso presidente. ¿Qué hacemos? Un disparo en la sien, por favor. Pero no apunten demasiado bien, que parezca que le han disparado desde lejos. Por lo que se ve lo han encontrado en Pakistán, en una gran mansión en la que vivía tan ricamente. Entiendo que muchas personas (quizá yo sería la primera) con familiares muertos a causa de ataques islamistas, sienta este asesinato como algo que debía pasar un día u otro. Una manera de alivio. Pero... ¿tan diferente es que alguien mate a uno y sea aplaudido por su bando, como que otro asesine al uno y sea igualmente alabado por sus compatriotas? Lógicamente a la gente no le gusta que haya quien asesina pero si nosotros asesinamos está claramente justificado, y más en un país donde la pena de muerte o la inyección letal no son ningún escándalo. Veremos que pasará en los siguientes días pero a las pocas horas de ese anuncio del presidente, ya habían muestras callejeras (y de madrugada) de la felicidad que una sola muerte había provocado. Según dicen algunos entendidos Bin Laden estaba ya algo así como "retirado". En su mansión, viviendo con las máximas precauciones después de haber cumplido con su deber. Ahora la organización Al Qaeda tendrá un nuevo líder, el que hasta ahora era el número 2, la mano derecha del hoy asesinado. Tiemblo al pensar en las represalias que este grupo terrorista tomará los próximos días. Aunque no pasa nada, pasados unos meses (si hay suerte) acabaremos con él, lo asesinaremos y listos. Entonces será momento de pensar en las repercusiones de esa nueva acción. ¿O no?
Por cierto, A pocas horas de la difusión de esta noticia, en Facebook se han creado diversos grupos con la denominación “Osama Bin Laden is DEAD”, uno de ellos ya tiene la aprobación de 314 mil 902 personas que marcaron “Me gusta” y además de miles de comentarios en las fotos que se han colgado, algunos han sido más creativos y han puesto una foto de cómo habría quedado Osama después de muerto.
Actualización a día 03/05 (18.41h) para dar una dirección. Si quieres leer otra opinión parecida y mucho mejor argumentada, entra aquí.
Actualización a día 03/05 (18.41h) para dar una dirección. Si quieres leer otra opinión parecida y mucho mejor argumentada, entra aquí.
5.4.11
Y darse cuenta (de una vez)...
Y después de un tiempo volver. Ver nuevamente a todos aquellos a los que abandonaste tiempo atrás. A todos aquellos de los que te despediste. Según tú para siempre, pero ellos sabían que no sería así; que no te perderían de vista. Pensar que ahora ya todo habrá cambiado, que nada seguirá igual. Darte cuenta de inmediato de que no ha sido así, de que continúa todo igual que lo dejaste, como si tú hubieras viajado en el espacio-tiempo y ahora te hubieras incorporado nuevamente allí donde estabas, exactamente con todo igual. Excepto tú que has vivido multitud de (malas o buenas -eso ya da igual) experiencias. Pero poco a poco desilusionarte. Poco a poco decepcionarte. Darte cuenta que esa primera sensación al volver fue errónea. Descubrir que solo fue una ilusión miope. Fijarte en los detalles y ver cómo todo ha cambiado. Comprobar cómo no reconoces a ninguno de los que allí se quedaron. Cómo te sorprendes y no das explicación a muchas de sus acciones. Cómo de inexplicablemente desilusionado te sientes al ver que lo que pensabas que era perenne y siempre duraría se convirtió en caduco y murió para dar paso a tiempos diferentes. Dejarte de preguntar y abandonar.
28.3.11
Arte por arte
Hoy me han regalado un cuadro. Una chica ha venido tras la actuación, ha esperado con paciencia a que atendiera a todo el mundo y me ha pedido un momento... Me ha hablado del servicio que le han hecho algunas de mis rimas en momentos complicados de su vida, de lo bien que se siente cuando me escucha y de lo que ha disfrutado en mi concierto -mejor dicho, nuestro concierto, pues sin ellos no hay actuación-. Me ha dicho que es licenciada en Bellas Artes y que, como se sentía en deuda conmigo, quería regalarme su arte. Es un cuadro precioso... simplemente soy yo, pero la imagen no está sacada de ninguna foto que recuerde. Eso me ha emocionado. Aquella chica ha invertido horas de su vida en hacer esta pintura; la imagino concentrada con su pincel, exigiéndose un poco más para llegar a hacer algo realmente especial. La imagino metiendo el lienzo en un marco, saliendo de su casa con él bajo el brazo, cuidando de su integridad durante el concierto y pensando en qué me iba a decir cuando me lo diera. La imagino esperando que me agrade y la imagino también complacida cuando ha visto que ha sido así. No recuerdo su nombre y la firma en su obra para mí es ilegible, así que probablemente nunca llegue a saber cómo se llama y ni siquiera vuelva a verla más, pero así, con esta transacción de su arte por mi arte, hoy me voy a la cama feliz sin matices.
Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites
EL CHOJIN
EL CHOJIN
17.3.11
Cosas de críos
Me gustaba más cuando aquel pequeño decía de forma natural aquello que se le pasaba por la cabeza y no como ahora, que por culpa de una sociedad atroz, se ve obligado a medir sus palabras. Antes de pronunciar nada, a menudo se hecha atrás pensando en las posibles repercusiones de éstas, sin ver, que la mala interpretación corre a cargo del que escucha, nunca del que pronuncia... Me encantaba la sensación de saber que, antes de que ese niño comenzará a hablar, siempre yo acabaría por sonreír. Cuando de su naturalidad, surgía la genialidad. Cuando expresaba todo aquello que sentía libremente; ya sea odio o amor. Cuando no se autoinspeccionaba ante toda expresión para evitar llamar la atención y dar a conocer su emoción. Cuando actuaba libremente.
5.3.11
Amigos
El otro día estaba con una amiga en un bar. De repente, esta chica se decidió a explicarme su particular versión de la amistad. Propuso un concepto hasta ese momento desconocido para mí: la temporalidad de la amistad. Ella explicaba, sin asombrarse por esta afirmación, que raramente puedes encontrar a alguien con quien compartir momentos a lo largo de toda tu vida. Los amigos, según ella, son puntos que vas encontrando en tu camino; y dependiendo del contexto en el que te muevas tienes unos u otros. No obstante, asumía que en todo momento, con casi seguridad, esa amistad finalizaría. Quizá pronto, quizá tarde, pero hablaba de un concepto de amistad por tiempo concreto. Me lo contaba sin casi preocuparse por la inmortalidad por la que mucho amigos luchan; por las infinitas veces que muchos amigos se perdonan mútuamente tan sólo por sentir que aún son eso, amigos; dejando de lado las mil y una veces que cualquiera de nosotros ha ignorado problemas demasiado importantes para mantener un cierto grado de felicidad con el otro. Y lo explicaba tal cual, sin sentir asombro ni rencor por el hecho de que un amigo de años atrás decida desaparecer sin más.
Era inevitable que, al tiempo que escuchaba esta versión, me preguntara a mí mismo en qué lugar de esa amistad nos encontrábamos...
11.2.11
M e t á f o r a s
The word metaphor means carrying something from one place to another, and it comes from the Greek words µετα (which means from one place to another) and φερειυ (which means to carry), and it is when you describe something by using a word for something that it isn’t. This means that the word metaphor is a metaphor.
THE CURIOUS INCIDENT OF THE DOG IN THE NIGHT-TIME
20.1.11
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






